Días de tour

Es tiempo de visitas especiales y esperadas de Chile. Gente querida nos toca la puerta con todo el entusiasmo que da el estar de vacaciones y conocer, y uno los espera como se merecen. Hay alegría y ansiedad, se quiere hacer pasar buenos momentos entre la bienvenida en el aeropuerto, asado, lomos saltados, cata de sours y tequeños, ceviches y yucas fritas, largas caminatas, calles llenas de gente, música, fotos, conversaciones, desayunos ricos y lo mejor, con un guía turístico más seco que cualquiera de estas tierras y que contagia su energía de gran anfitrión y simpleza.

Nos agradecen y no saben como agradecemos nosotros de que estén acá. Nos recuerda lo que se extraña y nos muestran que no pasa el tiempo a pesar de la distancia.

Después de días increíbles, felices, intensos de todo lo visto y hecho. Después de días con el tiempo y corazón apretado, dan ganas de amarrarlos para que no se vayan.