La asesoría de imagen, un derecho

¿Qué pantalón me queda mejor?”, “¿Este color me hace ver muy pálida?”, “tengo mucha ropa que ni siquiera he usado”, “me gustaría maquillarme y no sé cómo hacerlo”, “no tengo un estilo definido”, “¿me corto o no el pelo?”, “no sé que ponerme para la entrevista”, “siento que todo me hace ver más gorda/o”.

Y así, suma y sigue, ¿cuántas veces nos hemos visto en alguna de estas situaciones frente al espejo o en el probador, sin saber qué hacer? Esto, un escenario tan cotidiano y personal, esta puramente relacionado con la asesoría de imagen, un proceso que, lamentablemente, muchos creen que está reservado para personas de la tele, políticos o cantantes, y que por supuesto, tengan los medios para hacerlo.

e6128a1ed4dcc459663cf5d4ee60b33e

Sin embargo, como asesora de imagen, creo firmemente que, muy lejos de ser algo exclusivo y excesivamente costoso, la asesoría de imagen es y debe ser un proceso cercano, al que hombres y mujeres puedan acceder. Una guía para conocer más de nosotros, desde adentro hacia afuera y viceversa, y aprender a sacarnos provecho con lo que tenemos, para cumplir nuestros objetivos.

Este noble proceso busca fortalecer la imagen, reflejo de lo que somos, en distinta etapas, las cuales van a depender de los objetivos que se fijen junto al asesorado: comenzando con la identificación del estilo que lo caracteriza, conociendo su tipo de cuerpo y las prendas que le favorecen, los colores que lo hacen lucir mejor, al igual que el maquillaje, la postura corporal, la forma de su rostro para conocer la mejores opciones de peinados, accesorios y cortes, la elección de las prendas del closet y realizar compras eficientes que permitan el mayor número de tenidas posibles.

Es así, la base de como un maravilloso proceso se conforma. El inicio de un largo camino en pro del conocimiento personal, de mejorar la autoestima y realización personal y profesional. Sin duda, podría declararse fácilmente, un derecho para todos.

Anuncios